EL 20º ANIVERSARIO DE LA PRIMERA RENDICIÓN POST- REVOLUCIONARIA
DE LAS GRANDES ARMAS DEL IMPERIO RUSO
Por el Comendador Valery Yegorov, un Padre-Fundador y
Maestro Heraldo Principal de San Andrés
del Colegio Heráldico de Rusia,
Vicepresidente de la Sociedad Rusa de Heráldica.
La historia comenzó hace exactamente 20 años, en agosto de 1983, cuando llegué a la
finalización de la pintura a todo color de las Grandes Armas del Imperio Ruso, un trabajo hecho por primera vez desde 1917 en la historia post-revolucionaria de Rusia. El emprendimiento, sin embargo, demostró ser difícil de llevar
a cabo por numerosas razones.
Primeramente, yo había obtenido – por una afortunada casualidad – un pequeño dibujo en
blanco y negro que representaba las Grandes Armas del Imperio Ruso. Lo encontré totalmente por accidente en un antiguo libro, el Diccionario Enciclopédico de Brockhaus & Ephron, volumen 17, 1893 (sic!). Tuve que estudiarlo y verificarlo
cuidadosamente, y luego pintar con exactitud todas las figuras y colores de cada pieza, para poder representar el grandioso Escudo de Armas de
manera correcta. El conjunto completo abarca 64 campos heráldicos diferentes.
En segundo lugar, no tenía acceso a la tecnología moderna para el copiado de imágenes en la
Rusia de hace 20 años. Así pues, convertir un pequeño dibujo blanco y negro en una gran imagen a todo color parecía
ser una tarea desalentadora, si no imposible. Felizmente, mi lema en aquella época era: "Lo difícil
lo hacemos de inmediato, lo imposible nos llevará algo más de tiempo."
Finalmente, debemos recordar lo que ocurría en 1983, cuando, durante el régimen comunista de la
época, cualquier investigación seria sobre el pasado pre-revolucionario de Rusia – tanto como el interés especial de
un individuo común sobre los símbolos monárquicos- podía ser peligroso en cierto grado. Aunque por supuesto, no
se trataba de que llegara a ser capturado en la noche por oscuros agentes de la KGB, encerrado en prisión y torturado en sus sombrías y húmedas celdas, tal como ciertas fábulas cinematográficas solían asustar a los occidentales durante la guerra fría. ¡Seguramente que no se trataba de tanto!
Pero todos los países del mundo, aún aquéllos que se consideran más libres y
democráticos, tienen sus propios tabúes sociales cuya violación merecería inevitablemente
un castigo de su sociedad, y hasta de su propio gobierno. Es natural que en la Unión Soviética de 1983 existiesen varios
tabúes específicos: si yo hubiera revelado mi sincero aprecio y profundo respeto por la Rusia zarista, entonces hubiese tenido que
enfrentar una aguda crítica y ser tratado probablemente como una persona imprudente. Por estos motivos, mi trabajo sobre las Grandes Armas
del Imperio Ruso fue ejecutado en secreto.
Me llevó varios meses completar la obra y alcanzar en su totalidad el objetivo de revivir las agníficas Grandes Armas del Imperio Ruso en su antigua gloria y esplendor; el trabajo se realizó con témpera sobre una gran plancha de madera
compensada. Aunque sólo a unos pocos amigos podía mostrarles esta inusitada pieza, yo me sentía no obstante feliz y orgulloso
de ser la primera persona en Rusia que la llevaba a cabo por vez primera en 66 años.
Siete años después, en 1990, me atreví a lanzar una vigorosa campaña en la prensa para que el Águila Bicéfala volviera a ser el Emblema de Estado de Rusia. Poco tiempo más tarde, en 1992, hice la primera
traducción histórica al inglés del blasón completo de las Grandes Armas del
Imperio Ruso, que fue publicada en la revista heráldica rusa Gerboved, Número 1, 1992.
Valery Yegorov
Agosto de 2003, Rusia
Photo above right:
The proud author, Commander Valery Yegorov, at his famous piece of heraldic
artwork - 20 years later, in August 2003, Russia.
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